Pasan los días, las horas, los minutos, los segundos... pasan y tú esperas algo, cualquier cosa. No sabes exactamente el qué, pero esperas a que algo cambie porque no aguantas la monotonía que te encierra el día a día...
A veces me gustaría cerrar los ojos y al volver a abrirlos ver que algo ha cambiado, que es diferente, que es mejor.