"El miedo a la oscuridad es, de hecho, el temor a nuestras propias tinieblas"

Pensaba que era inmune. Pensaba que ya nada me podía afectar y menos esto, pero lo ha vuelto a hacer. Supongo que es inevitable, es inevitable que las cosas naturales nos afecten y no podemos hacer nada para evitarlas. Es algo normal sentir... miedo.

Es algo que te atrapa y no puedes desprenderte de él tan fácilmente, te hiela la sangre y te hace sudar al mismo tiempo. No te deja pensar con claridad, tan solo puedes ver en tu mente sombras que no se acercan a la realidad y que casi todas te llevan por el camino incorrecto.

Estás solo tú en ese mar negro de pensamientos que no te dejan respirar, intentando salir con vida de ellos o al menos, sobrevivir. Lo único que buscas es una luz clara, aquella
que haga desaparecer toda esa oscuridad...

Appreciate.

Creo que la mayoría de las cosas que conocemos están pendiendo de un hilo, el cual nos acompaña a lo largo de nuestra vida y del cual depende esta. Un hilo muy fino, bastante resistente pero que se puede romper en cualquier momento.


A medida que pasa el tiempo, este hilo sufre todos los cambios por los que nosotros pasamos: se quiebra, se retuerce e incluso se llega a deshilachar de manera en la que nosotros aún podemos arreglarlo... pero llega un momento en el que ese hilo, que tanto ha soportado, se rompe definitivamente y no es posible arreglar ni unir de nuevo los trozos que se han separado.

Tarde o temprano, todos los hilos se acaban rompiendo. Lo único que podemos hacer es aprovecharlo de la mejor manera posible.


Querida tú:


Han pasado ya muchos años desde que te vi por última vez y por eso he decidido escribirte para que sepas de mi. Que no me pusiera en contacto contigo antes, no significa que me haya olvidado de ti en todo este tiempo, al revés, te he tenido presente en cada instante de mi vida.
Te escribo porque creo que es el momento de contarte algunas cosas que, aunque irás descubriendo con el paso del tiempo, merece la pena que sepas. 

Te queda un largo camino por recorrer, todo cuanto crees conocer ahora, cambiará con el paso de los años y del tiempo. Tendrás que sufrir cambios muy grandes en tu vida a los que te costará adaptarte y algunas personas no ayudarán mucho a que eso sea más fácil... 

Por tu vida pasarán muchas personas, de las cuales, solo unas pocas merecerán la pena. Aprenderás a base de equivocarte mucho y de sufrir demasiado. Te harán tanto daño que creerás que todo el mundo está en tu contra y que solo hay gente mala en el mundo, pero eso cambiará cuando en uno de los peores momentos, conocerás a alguien que te hará cambiar de opinión y que cambiará tu forma de pensar, tu forma de ser y tu forma de enfrentarte a la vida.

Tendrás que tomar decisiones a medida que vayas creciendo y algunas no serán nada fáciles. Muchas de ellas te dolerán al principio, pero sabrás que es lo correcto para ti, aunque cueste. 

Pero tranquila, no todo será malo. Vivirás un montón de momentos buenos en los que disfrutarás y aprenderás a sentir la vida. Cosas que parecían imposibles que sucedieran, se harán realidad ( pero recuerda que solo porque tú creíste y luchaste de verdad por ellas). Te esforzarás por lo que quieres, aunque te costará un poco porque tanto tú como yo sabemos que eres algo vaga... pero que se le va a hacer, somos así. Aprenderás también a diferenciar las cosas importantes de las que no lo son, a darle más importancia a la gente que te quiere que a la que te ha despreciado... y muchas cosas más que irás comprendiendo con el tiempo y a medida que vayas creciendo.

Ante todo, te escribo esta carta porque sé que una vez te dio por pensar en mi, y te preguntaste como serías cuando fueras yo... y este es el resultado. La verdad es que no tengo ni idea de cómo creías que ibas a ser con veintiún años, pero yo estoy bastante contenta de ver en lo que me he convertido y he aprendido con el tiempo, así que supongo que tú también lo estarás. 

No quiero despedirme de ti sin decirte algo importante, que quiero que sepas y que lo tengas presente siempre. Nunca dejes de luchar por lo que quieres, aunque vengan millones de personas a decirte que no lo conseguirás o que no vales para ello, ignóralos y ve a por ello. Y lo más importante de todo, mantente fuerte, pase lo que pase. Sabes que puedes, se que puedes. 

Recuerda, que jamás me despediré de ti para siempre. Nunca podría hacerlo, formas parte de mi.



P.D. Sigues siendo igual de graciosilla que siempre (aunque ahora con un humor más currado, claro está) y me he permitido el lujo de quitarte un poco-bastante la timidez que tienes encima, aunque no ha sido fácil. 

P.D.2. Ah, ah, ah. Se me olvidaba. Sigo intentando cumplir tus sueños... por ti, por mi.


Aprovecha lo bueno para ser feliz y lo malo para aprender.

Se acaba el año y a todo el mundo comienza a  recordar y escribir todas las cosas que le han sucedido durante él. Y a mi me acaban de entrar ganas de escribir sobre esto, así que si puedo, ¿por qué no hacerlo?
Mucha gente nos cuenta que su año ha sido genial y solo tiene que dar las gracias por todo lo que ha vivido, y luego te miras a ti y tus vivencias y piensas '' jope, pues mi año no ha sido tan alucinante como el suyo, que mala suerte tengo''. ERROR.

Si analizas detenidamente todo lo acontecido durante el año, verás que no ha sido tan malo como tú piensas en un principio. Qué te crees, ¿que a los demás no les han ocurrido cosas malas o desafortunadas? claro que si, pero hay que saber mirar mas allá.

Piensa en todo lo que te ha ocurrido este año, en todo lo bueno y en todo lo malo. Lo bueno lo has disfrutado a lo grande y de lo malo has aprendido para que en un futuro, ese algo te cueste menos hacerlo o quizás, duela un poco menos o sepas mirarlo desde otra perspectiva más positiva y no te hundas por ello. Hay que sacar algo bueno de todo, de absolutamente todo. Solo así verás y comprenderás, que en la vida no todo puede ser bueno, pero que si puedes sacar algo bueno de todo.

Feliz año nuevo.

Y como alguien muy importante para mi me dijo una vez...
"Aprovecha lo bueno para ser feliz y lo malo para aprender."



¿Hacer lo que debemos hacer o lo que queremos hacer?

Nos pasamos la vida haciendo lo que "en teoría" debemos hacer, como si fuéramos guiados por una fuerza superior que nos mandara, sin querer, a hacer lo que es "correcto" y no nos dejara pensar, influenciándonos de tal manera que hiciéramos las cosas como meros autómatas, sin pensar, solo actuando bajo unas normas previamente programadas por no se sabe quién.

 Para mi, actuar bajo lo que "debemos hacer", no significa vivir de verdad. Si siempre estuviéramos actuando bajo lo que es correcto para la sociedad, jamás haríamos lo que de verdad queremos hacer, aunque para otros sea una locura, quizás es algo que realmente necesitamos.



Hacer lo que es correcto para nosotros, lo que nos gusta, cuando queremos o lo necesitamos, es la clave de la vida.
¿Puede que sea una locura? puede que si, pero... ¿qué mas da? Al menos, si te va la vida en ello, morirás haciendo aquello que deseabas.

Puedo ser impuntual o ser una desordenada.
Puedo llegar a ser demasiado vaga, incluso para una cosa que es para mi.
Puedo gritar demasiado, a veces, sin darme cuenta.
Puedo dejar las cosas para el último momento, y tener que hacerlas corriendo.
Puedo perder el autobús o llegar a la parada corriendo y tener que tocar en la puerta para que me abra el conductor.
Puedo ser una patosa.
Puedo, en ocasiones, ser una pesada.
Puede que a veces vea todo oscuro.
Puede que de un grano de arena haga una montaña.
Pero también soy y seré la que sonría a pesar de que las cosas vayan mal, la que a pesar de haber pasado malas experiencias, nunca se rinda, se mantenga firme y fuerte frente a todo lo que se le venga encima.
La que cuando te diga "Te quiero" será porque lo siente de verdad.
La que respete a las personas, por encima de todo.
La que se indigne con las injusticias.
La que te perdone.
La que estará ahí para ayudarte.
La que se interese por ti cuando vea que algo va mal, la que te ayude sin pedir nada a cambio, la que haga y diga tonterías tan solo para verte sonreír.

Sobretodo soy y seré, la persona que siempre permanecerá a tu lado.


¿Quién se ha llevado mi queso?


La vida no es ningún pasillo recto y fácil
que recorremos libres y sin obstáculos,
sino un laberinto de pasadizos,
en el que tenemos que buscar nuestro camino,
perdidos y confusos, detenidos,
de vez en cuando, por un callejón sin salida.

Pero, si tenemos fe, siempre se abre
una puerta ante nosotros;
quizá no sea la que imaginamos,
pero si será, finalmente,
la que demuestre ser buena
para nosotros.
A. J. CRONIN